Categoría Reflexiones

Extrañar también es cuidar lo que alguien dejó vivo.

A lo largo de mi vida me he dado cuenta de que no tengo la capacidad de extrañar como muchas personas dicen que extrañan. Y durante mucho tiempo me pregunté si eso significaba que había algo malo en mí, si era frialdad, distancia emocional o una especie de incapacidad afectiva. Pero con el tiempo entendí que no. Simplemente mi manera de vincularme con la ausencia es distinta.

El honor como camino de libertad; el precio psicológico de honrar a la fuerza.

“Honor”, en su raíz, implica evaluar. Y evaluar no siempre arroja una calificación positiva. El honor es una admiración que se gana por obra y coherencia, no por jerarquía. Cuando se vuelve obligación por rango (“honra al grande, al poderoso, al jefe, al padre”), el honor deja de ser virtud y se vuelve servilismo: adulación política, miedo maquillado de respeto.