Cuando los sueños cambian de forma.

Aceptar que los sueños cambian no significa renunciar a ellos, sino reconocer su raíz simbólica: ¿qué buscaba ese sueño realmente? ¿Atención, creatividad, conexión, libertad, reconocimiento, juego? Cuando se reconoce ese trasfondo, se vuelve posible encontrar nuevas formas de vivirlo.