Alta sensibilidad y neurodivergencia: puntos de encuentro y diferencias.

Tanto la alta sensibilidad como la neurodivergencia nos recuerdan que no hay una sola manera “correcta” de ser humano.

Tanto la alta sensibilidad como la neurodivergencia nos recuerdan que no hay una sola manera “correcta” de ser humano.

Elaine Aron, psicóloga que acuñó el término en la década de 1990, lo explica así: “Las personas altamente sensibles procesan la información de manera más profunda que otras, lo que les permite captar matices, pero también las hace más susceptibles a la sobreestimulación” (Aron, 2013, p. 27).