Verenice Leija.

Hola, desde muy pequeña me percibí distinta, como ajena al mundo que me rodeaba. Me costaba tomar la iniciativa al relacionarme con mis compañeros de clase, y aunque nunca faltó quien me “aceptara” en su círculo, yo no me sentía del todo cómoda; siempre había algo que hacía que terminara aislándome.

A lo largo de mi vida he escuchado muchas veces a la gente que me rodea decirme frases como: “No exageres”, “Eso a quién le importa”, “No tienes que afectarte tanto por eso”, “Eso ya pasó, supéralo”, “No lo sufras”. Este tipo de frases fue construyendo en mí una especie de caparazón, y empecé a creer que era mejor callar, disimular o tratar de ignorar mi sentir.

Fue durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19 que descubrí el rasgo PAS. Me identifiqué tanto con él… ¡¡sentí tanta emoción que quería salir a la calle a gritar: “¡No estoy loca, hay más gente como yo!” Empecé a buscar información sobre el tema y una amiga me recomendó el grupo de Facebook Chicas PAS. Después tomé un curso-taller para conocer más acerca de la alta sensibilidad, ofrecido por PAS México.

El saberme PAS trajo tranquilidad y cierto orden a mi vida, ya que inicié un proceso de autoconocimiento y comprensión de tantas cosas por las que había pasado. Sin embargo, hace aproximadamente año y medio viví una situación que me afectó de tal manera que me desequilibró nuevamente. Por este motivo busqué ayuda terapéutica.

Antes de esta experiencia pensaba que la terapia no era para mí, que solo la necesitaban ciertas personas. ¡Qué equivocada estaba! Ahora sé que buscar apoyo terapéutico es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. En terapia encuentro un espacio seguro de escucha y comprensión.

Mi terapeuta, es una persona muy preparada y siempre encuentra las palabras adecuadas que me permiten cuestionarme y reflexionar, acompañando así mi proceso de autodescubrimiento y sanación. Me siento muy afortunada, ya que he podido mejorar la forma en que me relaciono, principalmente con mi familia, pero sobre todo he aprendido a reconocer mi valor, fortalecer mi autoestima, reconocerme y comprenderme.